Una forma mas de crear, y cada uno con las suyas. Yo me había fijado desde hacía tiempo que me apetecía contar historias y divertirme creando diferentes momentos dentro de la misma. El cine. Quería empezar, ahora que estaba preparado o eso pensaba yo, a dibujar en otro medio, a pintar con luces y a modelar con personajes que respiraran.
De esa manera pensé en hacer algo, lo mas profesional que pudiera, con un pequeño presupuesto, y una historia que me interesara. Cogí mis cuadernos llenos de historias escritas desde hace tanto tiempo y me puse a leer, a buscar algo que pudiera y que me apeteciera hacer ahora, encontré muchos impulsos para cosas nuevas, para modificar las antiguas y para descartar otras tantas, pero nada se moldeaba a la medida de lo que estaba esperando, y esta medida se ensanchaba o se estrechaba según el reparto; mi presupuesto era limitado y no podía pagar actores profesionales, no podía alquilar la cámara que me habría apetecido porque habría tenido que dejar de pagar otras cosas que también eran importantes, maquillaje, vestuario, escenografía...
Un día en una clase de la facultad de bellas artes, un profesor hablaba sobre los cantantes de principios del siglo XIX, decía que muchos de estos se tapaban los ojos para potenciar la voz y llegar a trasmitir solo con esta, ya que los ojos son los verdaderos potenciadores de los sentimientos. Ese día y en esa clase empecé a escribir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario